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       Efectos de la baja tensión en aparatos de maniobra

 
 
Montero S.A., apoyándose en la selección y utilización de materiales de última tecnología, garantiza la calidad y confiabilidad de todas sus líneas de producción, dado que absolutamente todos los productos son expuestos uno por uno a ensayos y controles de calidad.

 
 
La vulnerabilidad de los contactores no siempre está relacionada con su calidad.
Uno de los inconvenientes que tienen que enfrentar y sin duda el menos visible dado su corta duración, es la baja tensión de mando.
La mayoría de las veces no es posible registrarla, sólo personal calificado puede evidenciarlo analizando huellas particulares.
Además de la baja tensión propia por problemas en el suministro, el efecto puede ser provocado por elementos activos -pocas veces tenidos en cuenta- como controles de nivel, microswitch, efectos transitorios de otros equipos, etc., que pueden provocar caídas de tensión, y que en ciertas ocasiones producen señales fluctuantes.
Algunos contactores, tienen mayor capacidad que otros para soportar los efectos de baja tensión.
Todo depende del criterio de diseño y de los materiales que se utilizan en la fabricación.
En la práctica se encuentran casos donde tableros completos se incendiaron por causa de baja tensión y por supuesto, los contactores en cuestión estaban fabricados con materiales no aptos para tal exigencia. En la figura 1 , se visualiza el efecto que “ven” los contactos ante una baja tensión de mando.
Por un lado se produce una fuerte vibración que provoca que los contactos no cierren con suficiente presión, y por otro, el contactor se comporta como si estuviera conectando y desconectando la carga con una frecuencia de nada menos que 100 operaciones por segundo.
En esta figura se visualiza la onda cuadrada de apertura y cierre con una frecuencia de el doble que la de red. Este altísimo grado de exigencia ocasiona que los contactos móviles se sobrecalienten hasta valores de temperatura muy altos, que en algunos casos superan los 700ºC, y esto trae aparejado diferentes efectos, tales como desplazamiento de las pastillas de contacto por fundición del material de soldadura, soldadura de contactos fijos contra móviles, etc, (ver figura 3).
Tanto los contactos fijos como los contactos móviles, en general están diseñados para trabajar con la corriente nominal a solo 80ºC a 90ºC, sin embargo, con este efecto, todo el conjunto de contactos eleva su temperatura a valores inadmisibles para el resto de las piezas del contactor, por lo que inevitablemente se producen daños irreversibles y deformaciones en las piezas aislantes.
Este efecto puede llegar a perforar los tabiques separadores de fases produciéndose inmediatamente un cortocircuito.
En la bobina de mando, también se produce un efecto devastador, ya que ante la baja tensión, la misma tiende a mantener cerrado el contactor, por lo que aumenta la corriente magnetizante en un elevado porcentaje.
De esta forma el bobinado eleva su temperatura a valores superiores a 180ºC que es el límite de la clase de esmalte que se utiliza en la fabricación de los MC1, produciéndose daños irreversibles (ver figura 4). Las bobinas de mando en condiciones normales, difícilmente se dañen.
En laboratorio se llegaron a realizar 10.000.000 de maniobras con la misma bobina sin inconvenientes, sin embargo, en la práctica, las altas tensiones por encima del 15 % de la nominal y las bajas tensiones, son las principales causas de deterioro de las mismas. Es importante destacar que todos estos efectos destructivos se producen prácticamente sin aumento de la corriente que circula por el aparato, cuanto mayor es el tiempo de exposición a la baja tensión, mayor es el daño.
Ningún contactor es inmune a tal efecto, pero también tenemos que considerar que no todos estos productos se encuentran en igualdad de calidad, como lo mencionamos anteriormente, por lo que queda estrictamente ligado a cada instalador la elección de la calidad de los productos a utilizar.
¿Que calidad de producto instalaríamos en nuestras equipos?
Los contactores MC1, además de estar fabricados con materiales aislantes de alta calidad y con el máximo grado de ignifuguez, tienen por diseño una muy buena respuesta ante las bajas tensiones.
La figura 2 muestra que el contactor permanece perfectamente cerrado ante una tensión de sólo el 55 % de la nominal (medido sobre una bobina de 220 VCA).

  FIGURA 1   FIGURA 2

  FIGURA 3   FIGURA 4
 
 

A pesar de la confiabilidad de los contactores Mc1, debido a las extremas variaciones que hoy lamentablemente encontramos en el suministro de energía, hemos desarrollado una protección electrónica con microprocesador que protege las instalaciones y los contactores de estos efectos. El protector inteligente ME-PR-5 protege a los contactores ante caídas de tensión menores al 25% o sobretensiones mayores al 10%, protegiendo también contra falta de fase, inversión de secuencia de fase, etc. Para más detalles ver Protector Inteligente para Contactores ME-PR-5. Teniendo en cuenta lo mencionado, deberíamos ser extremadamente cautos antes de efectuar la puesta en marcha de cualquier instalación eléctrica. Los costos de parada fuera de lo programado, siempre causan gastos fuera de presupuesto. Se recomienda chequear los elementos activos que se encuentran en el circuito de mando de los contactores, para evitar señales erróneas y baja tensión de mando. Una clara señal de error en el circuito de mando es la vibración del contactor al energizar. Asimismo es vital verificar, para bobinas de mando por debajo de 220 VCA, que la potencia del transformador de mando sea compatible con el modelo de contactor , así como que el largo de los cables de mando no reduzcan la tensión real de la bobina. En estos casos, la verificación debe realizarse con instrumentos adecuados en bornes de la bobina del contactor. Para consultar las potencias de mando de los transformadores para cada modelo de contactor MC1, ver características generales.


 
 
 
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